Cómo elegir el lente ideal: guía para quienes trabajan frente a pantallas

Luis tiene 33 años, trabaja como diseñador gráfico y pasa más de ocho horas al día frente a una computadora. Hace unos meses, notaba dolores de cabeza constantes, visión borrosa al atardecer y ojos rojos al final de la jornada. “Pensé que necesitaba más café, pero lo que necesitaba era cuidar mejor mis ojos”.

Como él, miles de personas hoy trabajan frente a pantallas: computadoras, tabletas, teléfonos. Este entorno digital trae beneficios, pero también exige un nuevo tipo de atención visual. En Óptica Vision Home, hemos visto un aumento en pacientes que consultan por fatiga visual digital y otras molestias relacionadas.

La buena noticia es que hay soluciones específicas. Existen lentes con filtro de luz azul, desarrollados para minimizar la exposición a la luz artificial que emiten las pantallas, la cual puede alterar el ritmo del sueño y causar molestias oculares. Pero elegir el lente ideal va más allá del filtro.

“Lo primero es evaluar el tipo de trabajo que realiza la persona”, explica uno de nuestros asesores ópticos. “No es lo mismo un programador que está frente a una pantalla fija, que un ejecutivo que combina reuniones en línea, lectura y trabajo físico”.

Entre las recomendaciones clave están:

  • Revisión visual profesional: detectar si existe una graduación que corregir.
  • Tratamientos antirreflejo: para mejorar la nitidez y reducir los reflejos molestos.
  • Diseños ocupacionales: como lentes progresivos digitales que optimizan la visión a diferentes distancias (pantalla, lectura y entorno).
  • Uso de descansos programados: la regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mirar algo a 20 pies durante 20 segundos) sigue siendo útil.
  • Buena iluminación y postura: complementos esenciales para una salud visual integral.

En Óptica Vision Home no solo entregamos lentes; ofrecemos acompañamiento personalizado, diagnóstico honesto y educación sobre el cuidado visual en la era digital. Porque para nosotros, ver mejor también es trabajar mejor.

Hoy, Luis ya no tiene dolores de cabeza al final del día. Usa sus lentes con filtro azul y antirreflejo, adaptados a sus necesidades específicas. “Siento que mis ojos respiran”, nos dice. Y en esa tranquilidad visual, también está el reflejo de nuestro compromiso.

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